dilluns, setembre 29

¿Qué haré cuando todo arde?

A veces quisiera sentir el coraje que sentía antes. Quisiera poder gritar, ser menos mesurado, tratar de carajear a gusto. Pero ya no puedo, no me sale. He dejado de ser violento, y ahora soy incapaz de otra reacción que no sea la de una risa socarrona, y algunas ironías finas pero hirientes.
No soy conciliador. No busco el perdón, pero últimamente tampoco tengo ganas de alegar, ni de rebatir. No sé qué está pasando ni hasta cuando pueda resistir mi carácter -de natural explosivo- la presión a la que lo someto.
Espero que cuando todo esto pase, que cuando esta jodida mala racha termine, tenga aún la cordura suficiente para tomar un lápiz, o reirme de este presente que mañana será pasado.

0 botellas al mar: